Las semillas híbridas tienden a perder viabilidad antes que las puras, debido a inestabilidad genética. En general, conservan poder germinativo entre 6 y 12 meses si se almacenan a 10 °C y humedad inferior al 20 %. Para prolongar su vida, guarda en sobres de papel dentro de frascos herméticos con sílice. Evita refrigeradores domésticos que produzcan condensación. Antes de sembrar, hidrata las semillas 12 horas en agua templada con unas gotas de peróxido de hidrógeno. Este tratamiento elimina hongos y estimula la germinación. Si las semillas tienen más de un año, puedes probar germinación escalonada: sembrar una parte y conservar el resto en frío por 30 días para simular invierno.
