No todas las Kalanchoes producen semillas viables. Algunas especies, como K. blossfeldiana, son fértiles y florecen fácilmente, mientras que otras, como K. tomentosa, son estériles y se propagan mejor por esquejes. Para obtener semillas, deja que la flor fecundada forme pequeñas cápsulas al secarse. Recolecta con pinzas y guarda en sobres de papel. Las semillas son muy finas y sensibles a la humedad. Si buscas reproducir híbridos, realiza polinización cruzada manual entre variedades compatibles. Conserva las semillas en refrigeración hasta la siembra. Germinan en 10–20 días con luz indirecta y temperatura estable de 20–25 °C.
