La propagación mixta es ideal para conservar tanto las características genéticas como el vigor de una línea. Germina semillas para mantener la diversidad y multiplica por esquejes las plantas más sanas. Esto evita la degeneración genética que ocurre con autopolinización continua. Las semillas aportan nuevas combinaciones genéticas, mientras que los esquejes aseguran continuidad rápida. Aplica esta técnica especialmente en Crassula, Sedum y Echeveria. Así obtendrás una colección equilibrada entre estabilidad y variabilidad natural, muy apreciada en viveros especializados.
Propagación combinada: usar semillas y esquejes para mantener la genética original
