Las plántulas no necesitan abono hasta los dos meses de edad. En ese momento, puedes aplicar un fertilizante líquido muy diluido (¼ de la dosis recomendada) cada 15 días. Usa formulaciones equilibradas (NPK 10-10-10 o 15-15-15) o específicas para cactus y suculentas. El exceso de nitrógeno provoca crecimiento débil y hojas blandas. Lo ideal es alternar riegos con y sin fertilizante. Un abonado suave mejora el color y el desarrollo radicular, fortaleciendo las plantas sin alterar su morfología natural.
