Cuando una suculenta presenta hojas quemadas por exceso de sol, deben podarse las hojas dañadas para evitar infecciones. Corta con tijeras limpias y aplica canela o aloe vera fresco sobre los cortes. Tras la poda, coloca la planta en semisombra durante una semana. Pulveriza con agua y unas gotas de extracto de algas para recuperar el tejido. Este tratamiento ayuda a regenerar hojas nuevas con mayor resistencia al sol.
Poda y tratamientos naturales tras quemaduras solares en suculentas
