Las suculentas con tallo leñoso necesitan podas más profundas cada 1 o 2 años. Corta las ramas secas o torcidas y sella con carbón vegetal. Deja cicatrizar al aire 7 días y no riegues. Pulveriza con cobre o neem como prevención de hongos. Este manejo rejuvenece la planta y mejora la circulación de savia, lo que favorece la brotación y la floración.
