Las raíces de las suculentas también necesitan mantenimiento. Cada 2 años, al trasplantar, revisa las raíces y corta las secas o ennegrecidas con tijeras limpias. No riegues después del corte: deja la planta en sustrato seco 4–5 días para que las heridas cicatricen. La poda de raíces favorece la aireación del sustrato y estimula nuevas raíces más vigorosas. Es especialmente útil en plantas grandes de Aloe, Crassula ovata o Sansevieria trifasciata.
