Las Haworthias híbridas suelen formar grupos densos de pequeñas rosetas que, con el tiempo, compiten por espacio y luz. La poda consiste en separar cuidadosamente los hijuelos y eliminar hojas secas o amarillentas. Usa un cuchillo fino y limpio, y realiza los cortes con delicadeza para no dañar las raíces. Los hijuelos separados pueden plantarse en un sustrato seco durante una semana sin riego. Esta práctica favorece la ventilación, evita la aparición de hongos y mantiene la planta madre con un crecimiento equilibrado. Lo ideal es realizar esta poda cada 12 a 18 meses.
