Si una suculenta ha crecido torcida o desigual por falta de luz, realiza una poda correctiva. Corta el tallo principal justo por encima del primer nudo sano y replanta la parte superior centrada en la maceta. Los brotes nuevos surgirán de forma simétrica, recuperando la estética original. Esta técnica se aplica especialmente en Echeveria y Graptopetalum. Después del corte, aumenta la iluminación gradualmente para evitar nuevos estiramientos.
