Las manchas negras son las más preocupantes, ya que pueden indicar hongos, bacterias o pudrición avanzada. Suelen aparecer cuando la humedad es alta y el sustrato permanece mojado demasiado tiempo. La planta afectada muestra tejidos blandos, ennegrecidos y mal olor. La solución pasa por cortar las zonas dañadas con una herramienta desinfectada, aplicar canela o azufre en polvo en los cortes y trasplantar a sustrato seco. Reduce la frecuencia de riego y mejora la ventilación. Si la infección avanza, prepara esquejes de las partes sanas para salvar la planta. Evita pulverizar agua sobre las hojas, especialmente en épocas frías. Un entorno seco y aireado es el mejor aliado contra los hongos.
