Si tu Aloe vera presenta manchas grises, translúcidas o blandas en invierno, probablemente haya sufrido daño por frío. Aunque tolera algo de baja temperatura, no debe exponerse a heladas. Colócalo en interior luminoso y reduce los riegos. Si las manchas son secas, puede ser falta de luz: acércalo a una ventana orientada al sur. En primavera volverá a producir hojas nuevas sin marcas.
Manchas en Aloe vera por frío o falta de luz
