En el Aloe humilis, las manchas blancas son normales hasta cierto punto: son parte de su textura. Pero si notas zonas algodonosas o con cera, hay cochinilla. Retira con bastoncillo con alcohol y pulveriza jabón potásico. Si son residuos minerales, cambia el agua de riego por una más blanda. Esta especie prefiere suelos arenosos, riegos cada 15–20 días y mucha luz natural.
