Las semillas de Lithops (familia Aizoaceae) requieren un tratamiento especial. Son diminutas y sensibles a la deshidratación. Para germinarlas, usa una mezcla de arena fina y turba (70 % mineral, 30 % orgánico). Coloca las semillas sobre la superficie sin cubrir y pulveriza con agua destilada. Cubre con tapa transparente o film para mantener una humedad constante y luz difusa. La temperatura ideal es de 20–25 °C. Germinan en 10–20 días. Una vez broten, destapa gradualmente para que las plántulas se acostumbren al aire seco. Nunca riegues por inundación: bastan pulverizaciones ligeras. La paciencia es clave; estas plantas crecen lentamente pero pueden vivir décadas si se cuidan bien.
