Después de podar, las suculentas necesitan descanso. Coloca las plantas en un lugar luminoso pero sin sol directo. No riegues durante los primeros 3–5 días, hasta que las heridas cicatricen. Cuando reanudes el riego, hazlo de forma ligera y por la base. Evita el exceso de humedad en el sustrato. Si realizaste una poda drástica, puedes aplicar una pequeña dosis de fertilizante equilibrado dos semanas después. Un ambiente ventilado y seco es esencial para una recuperación rápida y segura.
