Aunque ambos géneros pertenecen a la misma familia, los híbridos entre Crassula y Sedum son raros debido a diferencias cromosómicas. Sin embargo, algunos cultivadores han conseguido cruces parciales, generando plantas de crecimiento compacto y hojas cerosas intermedias. Estos híbridos suelen ser estériles, pero extremadamente resistentes. Destacan por sus colores intensos en invierno y su facilidad de propagación por esqueje. Mantenerlos a pleno sol moderado realza sus tonos rojizos y evita el estiramiento. Si bien su origen es incierto, estos cruces experimentales amplían la diversidad del género y abren nuevas posibilidades en viveros especializados.
