El cultivo in vitro permite germinar y multiplicar híbridos difíciles o estériles en condiciones controladas. Se parte de semillas o tejidos meristemáticos (fragmentos de tallo) que se colocan en un medio nutritivo estéril dentro de frascos cerrados. Este método evita contaminaciones y acelera el crecimiento. Es ideal para híbridos intergenéricos como Aloe × Gasteria o Euphorbia × Monadenium. Una vez que las plántulas alcanzan 2–3 cm, se aclimatan progresivamente al ambiente natural. Aunque requiere equipo especializado, el cultivo in vitro está revolucionando la producción de suculentas raras y permite conservar genéticas únicas sin pérdida de vigor.
Cómo utilizar el cultivo in vitro para reproducir híbridos de suculentas
