El riego por capilaridad consiste en colocar la bandeja o maceta sobre una base con agua, permitiendo que el sustrato absorba la humedad desde abajo. Evita mojar las hojas y reduce el riesgo de hongos. Mantén el contacto con el agua solo 10–15 minutos, hasta que la superficie esté ligeramente húmeda. Este método es ideal para plántulas jóvenes, ya que estimula raíces profundas y evita el exceso de agua. Realiza el riego cada 7–10 días, según la temperatura y la evaporación.
Cómo usar riego por capilaridad en plántulas de suculentas
