Si tu suculenta ha perdido sus raíces por exceso de agua o trasplante, no la des por perdida. Corta la parte sana del tallo y deja secar la base durante 3 o 4 días. Colócala sobre sustrato seco, sin enterrar demasiado, y espera a que emita raíces nuevas. Manténla en un lugar cálido y con buena luz, sin riego hasta que notes crecimiento. Este método funciona especialmente bien con Echeverias y Crassulas. La paciencia es esencial: pueden tardar hasta 3 semanas en enraizar.
