Muchas suculentas, como las Echeverias y Haworthias, producen hijuelos o “bebés” en la base. Sepáralos con cuidado cuando tengan al menos 3 cm y raíces visibles. Déjalos secar un par de días y plántalos en sustrato seco. En pocas semanas se convertirán en plantas independientes. Este método es más rápido que la reproducción por hoja y garantiza ejemplares idénticos a la planta madre.
