Las Echeveria híbridas —como Echeveria × imbricata, Echeveria × cante o Echeveria × derenbergii— tienden a alargarse y perder hojas con el tiempo. La poda es fundamental para mantener su forma de roseta. Corta los tallos florales marchitos y decapita las plantas que hayan crecido demasiado. Tras el corte, aplica canela molida o azufre sobre las heridas para evitar hongos. Deja secar los esquejes durante 3-5 días y plántalos en sustrato con buen drenaje. No riegues inmediatamente: la cicatrización es clave para evitar pudriciones. Con este tratamiento, las rosetas se regeneran con fuerza y color más intenso.
