Las Euphorbiaceae requieren un manejo especial: su savia es tóxica y puede causar irritación. Antes de podar, usa guantes y corta tallos o ramas dañadas con herramientas limpias. Deja que la savia seque al aire unos minutos y luego sella la herida con carbón vegetal o canela. Nunca riegues inmediatamente después, ya que el exceso de humedad puede provocar pudrición. En Euphorbia milii, corta las flores marchitas y reduce el riego tras la poda para que la planta concentre energía en nuevos brotes. Un buen tratamiento postpoda incluye pulverizar azufre micronizado para evitar infecciones fúngicas.
Cómo podar y cuidar las Euphorbiaceae (Euphorbia trigona, milii, obesa)
