Un pequeño invernadero es ideal para proteger tus suculentas del frío o la lluvia. Puedes hacerlo con una estantería metálica cubierta con plástico transparente o policarbonato. Asegúrate de dejar aberturas para la ventilación y coloca las macetas sobre bandejas con piedras para mantener la humedad controlada. En invierno, puedes usar una manta térmica si las temperaturas bajan demasiado. Con este sistema, tendrás tus plantas seguras y listas para florecer en primavera.
Cómo montar un invernadero casero para suculentas
