No todas las suculentas florecen cada año, pero con los cuidados adecuados es posible estimularlas. La clave está en recrear su ciclo natural: más luz, menos riego y fertilización equilibrada en primavera. Colócala en un lugar luminoso, usa abono específico para cactus y evita moverla constantemente. Algunas especies, como las Echeverias o Kalanchoes, necesitan pasar un periodo de reposo invernal para florecer. No te desesperes si tarda: la floración suele llegar cuando la planta alcanza la madurez, y vale la pena la espera.
Cómo lograr que tu suculenta florezca
