En los híbridos, algunos rasgos se heredan de forma dominante (por ejemplo, la forma de la roseta o la textura de la hoja), mientras que otros son recesivos (color, tamaño). Para identificar qué rasgos domina cada progenitor, observa un mínimo de 30 plántulas por cruce. Si el 70 % repite un rasgo concreto, es dominante. En Echeveria, las formas redondeadas suelen dominar, mientras que en Sedum predomina la rusticidad. Conocer la herencia dominante ayuda a planificar futuros cruces y a seleccionar plantas más predecibles genéticamente.
