Germinar suculentas es un proceso lento pero fascinante. Esparce las semillas sobre un sustrato muy fino y húmedo (mezcla de turba y arena). Cubre ligeramente con plástico transparente para mantener la humedad. Coloca el semillero en un lugar cálido (20-25 °C) y con luz indirecta. En 2-4 semanas comenzarán a aparecer pequeñas plántulas. Riégalas por pulverización y, cuando alcancen 1 cm, trasplántalas a macetas individuales. Es ideal para especies raras o coleccionables.
