Las semillas de Echeveria y Crassula pertenecen a la familia Crassulaceae, y son extremadamente finas, parecidas al polvo. Su viabilidad disminuye rápidamente si se exponen a humedad o calor. Tras la recolección, déjalas secar 48 horas en un lugar oscuro y ventilado. Luego guárdalas en un sobre de papel dentro de un frasco hermético con un sobre de sílice o arroz seco para absorber la humedad. Mantén la temperatura estable entre 10 y 15 °C, preferiblemente en el interior del frigorífico. En estas condiciones pueden conservarse hasta 12 meses. Nunca uses bolsas de plástico, ya que condensan humedad. Antes de sembrar, deja que las semillas se aclimaten a temperatura ambiente durante 24 horas para evitar choques térmicos.
Cómo conservar semillas de Echeveria y Crassula: temperatura, humedad y viabilidad
