Al podar, aprovecha los tallos cortados para crear esquejes inmediatamente. Las partes superiores pueden replantarse, mientras que las hojas sueltas se dejan secar para enraizar por separado. De una sola planta pueden obtenerse hasta 10 ejemplares nuevos. Realiza este proceso en primavera o verano y mantén los esquejes en semisombra hasta que formen raíces. Este método es el más usado por viveros para producción a pequeña escala y renovación de colecciones.
