Las semillas de Kalanchoe son extremadamente pequeñas y pierden viabilidad con rapidez. Una vez recolectadas, déjalas secar 24 horas en un lugar ventilado. Guarda en sobre de papel dentro de un recipiente opaco con un desecante. La temperatura ideal de almacenamiento es de 8–12 °C. Si se guardan en nevera, duran hasta 6 meses. Nunca las congeles, ya que su estructura es frágil. Antes de sembrarlas, deja el sobre cerrado a temperatura ambiente durante un día. Germinan mejor si son frescas, con humedad constante y luz suave. Lo ideal es sembrarlas en primavera.
