La cochinilla algodonosa es una de las plagas más comunes y destructivas. Se identifica por pequeños bultos blancos con aspecto de algodón que se acumulan en el envés de las hojas o en las axilas. Estos insectos chupan la savia, debilitando la planta y dejando una sustancia pegajosa que atrae hongos. Para eliminarla, limpia manualmente con un bastoncillo empapado en alcohol y aplica jabón potásico o aceite de neem cada 7 días. En infestaciones grandes, utiliza insecticidas sistémicos específicos. Aísla las plantas afectadas y evita el exceso de humedad. Una buena ventilación, limpieza regular y revisiones visuales frecuentes son la mejor prevención.
