Tras la poda de cualquier suculenta —ya sea Echeveria, Crassula, Aloe, Haworthia o Kalanchoe—, el tratamiento más importante es dejar secar los cortes y aplicar protectores naturales. La canela molida es un excelente antifúngico natural. El azufre en polvo y el carbón vegetal triturado también protegen los tejidos. Evita regar durante 4 a 7 días tras la poda y proporciona buena ventilación. Un riego con extracto de cola de caballo o canela disuelta en agua puede reforzar la inmunidad de las plantas. Estos tratamientos son seguros, económicos y muy eficaces para mantener suculentas sanas y resistentes durante todo el año.
Guía completa: poda y tratamientos naturales para suculentas de todas las familias
