En ambientes húmedos, las hojas densas pueden retener agua y favorecer hongos. Retira hojas inferiores en contacto con el sustrato y ramas que se cruzan. Esto mejora la ventilación y permite que el aire circule entre las hojas. También facilita la evaporación del agua tras el riego. Una poda ligera cada pocos meses mantiene la planta libre de infecciones y con crecimiento equilibrado.
