Las suculentas maduras desarrollan tallos leñosos, hojas viejas y estructuras desordenadas. La poda avanzada busca renovar el crecimiento y mejorar la estética sin comprometer la salud. Corta las ramas envejecidas dejando al menos un nudo activo. Si la base está leñosa, corta por encima del tejido sano y deja secar la herida varios días. Aplica canela o azufre para prevenir hongos. Este tipo de poda se realiza cada 2–3 años, idealmente en primavera. Con ella, la planta rejuvenece, emite brotes vigorosos y recupera su forma compacta.
