Los híbridos Kalanchoe × Cotyledon son raros, pero han llamado la atención por su espectacular adaptación al calor y su follaje aterciopelado. Ambas especies pertenecen a la familia Crassulaceae, lo que permite cierta compatibilidad genética. Estos cruces se realizan manualmente, utilizando flores recién abiertas y polen fresco. El resultado son plantas con hojas gruesas, grisáceas y bordes ondulados, capaces de soportar meses de sequía. Aunque la mayoría de híbridos son estériles, pueden multiplicarse fácilmente por esqueje. Son ideales para coleccionistas que buscan plantas con porte escultórico y tolerancia extrema. Además, florecen con racimos tubulares anaranjados, típicos del Cotyledon, pero con el tamaño compacto del Kalanchoe.
