Los fallos más comunes son: guardar las semillas sin secar, usar recipientes de plástico, almacenarlas en sitios cálidos, o no renovar los desecantes. Otro error frecuente es guardarlas junto a frutas u otros materiales que liberan humedad. Cada 6 meses revisa tus lotes, elimina las que estén oscuras o blandas y renueva el sílice. No abras los envases en días húmedos. Un solo descuido puede arruinar años de recolección. Con un poco de disciplina y control ambiental, tus semillas se mantendrán viables durante años, listas para germinar cuando desees.
Errores frecuentes en la conservación de semillas de suculentas
