La germinación escalonada consiste en sembrar lotes pequeños de semillas en diferentes momentos para evitar pérdidas totales. Si un semillero falla por hongos o temperatura, los siguientes tendrán más probabilidades de éxito. Divide tus semillas en tres grupos: germina una parte ahora, otra tras un mes y otra al cabo de tres meses. Mantén los mismos parámetros (luz, humedad, calor) para comparar resultados. Este método es ideal para especies difíciles como Haworthia truncata o Lithops karasmontana. Además, permite ajustar la densidad de siembra y aprovechar mejor el espacio del vivero.
