El error más frecuente es el exceso de agua: las semillas y plántulas mueren por pudrición antes de brotar. También es habitual usar sustrato con materia orgánica en exceso, lo que favorece los hongos. Otros fallos comunes: usar agua del grifo con cloro (afecta la germinación), falta de ventilación (moho), o luz insuficiente (plántulas débiles y alargadas). Siempre usa sustrato esterilizado, agua destilada, y tapa perforada. Mantén temperatura constante (20–25 °C). Germinar suculentas requiere paciencia: el equilibrio entre humedad y aire es la clave del éxito.
Errores más comunes al germinar semillas de suculentas
