Si tus semillas tienen más de dos años, su poder germinativo puede ser bajo, pero aún puedes intentar reactivarlas. Remójalas durante 24 horas en agua tibia con una gota de agua oxigenada o peróxido de hidrógeno para eliminar hongos. Luego colócalas entre dos capas de papel húmedo dentro de una bolsa cerrada durante 2 días. Esto suaviza la cubierta y estimula la germinación. Si germinan, transfiérelas con pinzas al sustrato húmedo. En caso de semillas de cactus o Aizoaceae, añade calor suave (25–28 °C) y luz tenue. Aunque el porcentaje de éxito es menor, este método permite recuperar semillas raras o antiguas.
