Las semillas de cactus como Gymnocalycium, Mammillaria o Astrophytum tienen una cubierta dura y pueden conservarse durante varios años si se guardan correctamente. Tras extraerlas del fruto, lávalas con agua y un poco de peróxido de hidrógeno para eliminar restos de pulpa. Déjalas secar tres días y guárdalas en recipientes opacos, herméticos, en un lugar fresco y seco (10–15 °C). Evita la luz directa, que puede activar la germinación prematura. Las semillas de Astrophytum y Echinopsis pueden germinar incluso después de 5 años si se han almacenado en condiciones ideales. Antes de sembrarlas, hidrátalas en agua templada durante 24 horas para ablandar la cubierta y acelerar la germinación.
Almacenamiento de semillas de cactus (Cactaceae): cómo prolongar su viabilidad
