El Sedum clavatum desarrolla hojas suculentas cubiertas por una ligera pruina. Si aparecen manchas marrones en la superficie, pueden deberse al sol directo intenso o a hongos del género Alternaria. Para diferenciarlos, observa la textura: las quemaduras son secas y planas, mientras que los hongos generan círculos oscuros con borde difuso. En ambos casos, corta las hojas dañadas y mejora la ventilación. Si sospechas infección, aplica canela o fungicida a base de cobre. Evita mojar las hojas y riega por la base. Coloca la planta en un sitio con luz suave, nunca con sol del mediodía. En unas semanas, el sedum recuperará su tono verde azulado y su aspecto compacto, libre de manchas.
