El Aloe humilis es propenso a la pudrición bacteriana si el agua se acumula en el centro de la roseta. El síntoma es un olor desagradable y hojas blandas. Corta la parte superior sana, deja secar y replanta. Riega solo desde la base y evita las pulverizaciones. Aplica canela en los cortes y coloca la planta en un lugar cálido. Esta especie se recupera fácilmente si se actúa rápido.
Hojas blandas y negras en Aloe humilis: pudrición bacteriana
