La Echeveria elegans, o rosa de alabastro, es propensa a hongos si el ambiente es húmedo. El exceso de agua causa manchas negras blandas y pudrición en el tallo. También puede sufrir oídio, que deja un polvo gris sobre las hojas. Para tratarla, corta las zonas afectadas y aplica canela o fungicida. Riega solo cuando el sustrato esté seco y usa macetas de barro. Colócala en un lugar ventilado y con buena luz. La prevención es clave: poca agua y mucha claridad.
Enfermedades más comunes en Echeveria elegans: hongos, manchas y pudrición
