Esta variedad de porte pequeño es muy sensible a los riegos en invierno. Si aparecen manchas negras o tallos blandos, hay ataque fúngico. Suspende el riego, corta las partes dañadas y aplica fungicida. Traslada la planta a un lugar cálido y seco. En primavera, brotará de nuevo con fuerza. La Portulacaria afra compacta prefiere el calor seco y un sustrato pobre, bien drenado.
Manchas negras en Portulacaria afra compacta: hongos por frío y humedad
