La Echeveria minima tiene hojas pequeñas y compactas que retienen agua eficientemente. Si se vuelven blandas o se despegan fácilmente, hay exceso de riego. Suspende el agua, revisa raíces y replanta si es necesario. Prefiere macetas pequeñas, sustrato arenoso y sol filtrado. Riégala con poca frecuencia y siempre desde la base. Recuperará su forma apretada y su color azulado.
