La mosca blanca se alimenta de la savia y deja una capa pegajosa que favorece los hongos. Se esconde en el envés de las hojas y vuela al mover la planta. Para eliminarla sin químicos, rocía jabón potásico o aceite de neem cada tres días durante dos semanas. También puedes colocar trampas amarillas adhesivas cerca. En infestaciones graves, corta las hojas más afectadas. Mantén el entorno ventilado y evita el exceso de abono nitrogenado, que atrae plagas. Con constancia, la mosca blanca desaparece sin dañar tus suculentas.
Mosca blanca en suculentas: cómo eliminarla de forma natural
