Reproducir suculentas dentro de un mini invernadero casero es una forma eficaz de acelerar el enraizamiento. Solo necesitas una bandeja de germinación o una caja transparente con tapa, perlita, arena y esquejes. Coloca los esquejes sobre el sustrato ligeramente húmedo y mantén el invernadero cerrado para conservar la humedad ambiental. Abre la tapa unos minutos al día para ventilar y evitar hongos. La temperatura ideal es entre 20 y 25 °C. En dos o tres semanas comenzarás a ver raíces nuevas. Cuando los brotes midan un par de centímetros, trasplántalos a macetas individuales con sustrato seco. Este sistema te permitirá reproducir muchas plantas a la vez, incluso en invierno, y con una tasa de éxito mucho mayor que al aire libre.
Cómo crear un mini invernadero para reproducir suculentas
