Durante el invierno o el calor extremo, muchas detienen su crecimiento. Notarás hojas firmes pero sin nuevos brotes. Reduce el riego y evita abonar. Cuando suba la temperatura, volverán a activarse. Respetar su descanso natural evita estrés y prolonga su vida.
Cómo reconocer una suculenta en reposo vegetativo
