Existen suculentas únicas y difíciles de encontrar, perfectas para coleccionistas. Entre las más exóticas están Lithops karasmontana, Euphorbia obesa, Ariocarpus fissuratus, Conophytum bilobum y Haworthia cooperi var. truncata. Estas especies destacan por sus formas curiosas y colores translúcidos. Necesitan luz indirecta, riego muy escaso y sustratos minerales. Tenerlas es como poseer pequeñas joyas botánicas.
