Crear un calendario de riego evita errores comunes. Anota las fechas en las que riegas y observa la reacción de cada planta. En verano, cada 7-10 días suele bastar; en invierno, cada 3-4 semanas. Ten en cuenta el tipo de maceta y la temperatura ambiente. También puedes usar apps de jardinería para programar recordatorios. Adaptar el riego a cada estación te garantiza suculentas más fuertes y duraderas.
