Los puntos blancos pueden deberse a tres causas: cal en el agua, cochinilla algodonosa o exceso de sol. Si es cal, límpialos con un paño húmedo y usa agua destilada. Si son plagas, aplica alcohol o jabón potásico. Si son quemaduras solares, evita el sol directo. Revisa siempre el envés de las hojas, ya que muchas plagas se esconden allí. Detectar el origen a tiempo evita daños permanentes y mantiene tus plantas limpias y saludables.
