Las suculentas tienen su origen en regiones áridas y semidesérticas del planeta, especialmente en América, África y Asia. Adaptadas a la escasez de agua, desarrollaron hojas carnosas capaces de almacenar humedad durante largos periodos. Especies como las Echeverias y Sedums son originarias de México, mientras que los Aloes proceden de África y los Lithops del desierto de Namibia. Gracias a su increíble capacidad de supervivencia, las suculentas se han expandido a todos los continentes. Hoy son símbolo de resistencia y equilibrio natural, perfectas para hogares y oficinas.
De dónde vienen las suculentas: historia y hábitat natural
